Loco camarada de la soledad, que busca lo inexistente desvelando verdades jamás escritas ni escuchadas.

El humilde rincón de un mago inmortal; sendero tras sendero, buscando la chispa que despierta y mata a la vida.

Nadie fue,ni es,ni será jamás


-¿Somos los que fuimos?
-No,James. Nunca lo fuimos.
La gabardina de James bailaba al son del viento que recorría las calles de Northville,mientras que su mano derecha agarraba con delicadeza el sombrero que cubría su melena rubia. Con la otra mano,giró levemente el bastón con cabeza de cuervo que usaba como apoyo al caminar. Los ojos claros huyeron de la mirada acusadora de su compañero.
-¿Por qué lo preguntas James?
-Tal vez con la esperanza de ser lo que el pasado esculpió. Añoro aquellos tiempos felices y mi alma llora ahogando mi pecho en mares angustiosos.
-La vida esta plagada de esculturas antiguas,de aquel pasado que nosotros llamamos pero ellos llamaban presente. ¿Crees que seremos nosotros también estatuas,como ellos?
-Si hay alguien digno de plasmar e inmortalizar nuestro yo de ahora y convertirlo en pasado,seguramente,Percy.
La dentadura perfecta y nívea de Percy brilló cuando el hombre sonrió abiertamente. Su sombrero estaba protegido a la sombra de su brazo izquierdo,temeroso de ser lanzado por los aires por la efímera brisa que golpeaba su rostro,momento si,momento no. La capa negra que cubría su espalda en cambio,disfrutaba riendo y lanzando latigazos cuando el viento besaba su tela.
-Cuanto poder nos ofrece el tiempo,¿verdad? Dime James, ¿y si en el pasado alguien tuvo la intención de garabatear el futuro y querer plasmarlo,petrificarlo para que el pasado convirtiera al futuro en su siervo?
La mirada de James se había elevado hasta el cielo,para contemplar el rostro triste de la luna llena. Tras unos segundos de silencio,este respondió.
-Es que, ¿acaso no estamos nosotros haciendo lo mismo? Yo te pregunté si en el futuro seríamos lo que en el pasado fuimos,para después encadenar y crucificar el futuro en tablas del pasado.
La sonrisa de Percy se ensanchó aún más y dio unos golpecitos en el suelo con su bastón de metal,de mango simple y redondo. Unos golpes rítmicos,como si se tratara de un lenguaje oculto, transmitiéndolo entre adoquines hacia los confines de la ciudad.
-Tú mencionaste el futuro,añorando el pasado pero sin prestar atención al presente. Y sin presente,ninguno de los otros dos dioses existen y la serpiente que se muerde la cola muere,estirada y con el rostro inmortalizado,con una mueca no de dolor,sino de muerte;del fúnebre final de la esperanza por ser y por haber sido.
Las frías calles de la ciudad proyectaban sombras tras las débiles farolas que oscilaban al viento,solitarias y heladas. Eran los metálicos esqueletos de la soledad.
Un disparo rompió el monótono susurro del viento y James cayó al suelo empedrado,ahogando un gemido de dolor. Sus ojos mostraban asombro ante tan repentino acto y para alivio suyo,pudo ver que Percy no había movido ningún músculo. Exceptuando su sonrisa,que se había abierto aún más,hasta llegar al límite,rozando los lóbulos de las orejas con las comisuras.
-Percy…-la voz de James se negaba a salir de su boca,quebrada y aterrorizada.- ayúdame Percy…-después de observar con horror cómo la sangre caliente se extendía por su pecho,volvió de nuevo la mirada a su compañero.-Percy,el futuro se me escapa…huye de mi pecho.
Con paso lento y seguro,Percy se acercó al cuerpo moribundo y se inclinó hasta tener su rostro frente al de James. Después,besó la frente sudorosa de un hombre a punto de morir y se levantó.
-Lo que acaban de arrebatarle ha sido el presente. El futuro tú mismo has podido crearlo,pero no quisiste,pues sólo te importaba el pasado. Después,llorabas queriendo rozar la capa del futuro…pero ¿cómo no se te ocurrió siquiera pensar en el presente? ¿Cómo has podido crear el pasado y añorar un futuro inexistente,mientras tu presente huía y terminaba por convertirse en pasado?
James,en su último suspiro,pidió al viento que llevara las últimas palabras a su compañero,y después,murió.
Percy,algo decepcionado,esperando unas últimas palabras del ya hombre cadáver,se dio la vuelta y comenzó a caminar lentamente,con elegancia. Parecía mentira que una persona hubiera muerto unos instantes antes,a dos palmos de sus ojos. Momentos más tarde,Percy escuchó una voz conocida,entre los pliegues del viento,arrastrándose y a su paso,dejando surcos en los agrietados adoquines del suelo.
“-Yo quería ser,Percy. Y no fui. Tampoco soy ahora ni nunca lo seré. Pero yo quería ser.”

Tras escuchar aquello,el hombre prosiguió su marcha,pero ya no era elegancia lo que transmitían sus andares,sino amargura y tristeza. Sus hombros,cayeron para dar compañía a un corazón que comenzó a morir lentamente y la espalda se inclinó para dar cobijo a semejante tragedia.

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